lunes, 18 de julio de 2016

Bicheando en el arroyo de la Laguna Grande de Peñalara




Los pequeños detalles que hace que la naturaleza sea tan inmensa... están ahí, sólo hay que tirarse al suelo para encontrarlos


Mariquita de 7 puntos envuelta en un asunto espinoso...





Montañesa de banda larga (Erebia meolans) libando en un claro del pinar



Erebia meolans, esta vez mostrando el anverso de sus alas mientras toma el Sol



 Líquenes foliosos colonizando un tronco de pino muerto



Contrastes...



El mismo tronco mostrando decenas de perforaciones producidas por insectos xilófagos



Esta pequeña oruga de mariposa noctuida parecía naufragar en una tormenta de helechos



Vanessa atalanta, una de las mariposas más bellas de nuestra fauna -espiritrompa desenvainada- sobre una zarzamora

jueves, 11 de junio de 2015

Una espléndida primavera


La primavera es la estación del año más esperada por los amantes de la naturaleza. Pero es tal la actividad de la naturaleza en tan breve periodo de tiempo, máxime si las lluvias son escasas, como este año 2015, que a los que nos gusta salir campo cámara en mano se nos acumulan el trabajo, el cansancio y los planes. Así, la bendita efervescencia que he sufrido prácticamente en un solo mes no me ha dejado tiempo para trabajar en este blog como hubiera querido por lo que me tendré que conformar, como también viene siendo habitual en mí, con unas pinceladas apresuradas, pero que al menos espero sirvan para compartir la belleza de los pequeños mundos que habito, que ni remotamente puedo esbozar con mi pincel. 


Maculada  (Pararge aegeria) en uno de sus hábitats predilectos, los zarzales que orlan las riberas de los cursos fluviales, en este caso en San Esteban del Valle (Gredos)

Cuevas del Águila en Arenas de San Pedro

Lechuza de Tengmalm o mochuelo boreal (Aegolius funereus) asomando de uno de los huecos que ocupa en un pinar silvestre del pic de l´Orry (Parc Natural del Alt Pirineu, Lleida) 

Macho de urogallo (Tetrao urogallus) en su cantadero en el bosque de Baiasca, en el Parc Natural del Alt Pirineu (Lleida)

Macho de urogallo en su cantadero al amanecer

Hayedo iluminado por la luz del amanecer en el valle de Degaña

Las zonas oseras del Parque Natural de las Fuentes de Narcea, Degaña e Ibias constan de abruptas peñas, inaccesibles roquedos, bosques y prados supraforestales ricos en plantas bulbosas de las que se alimentan los osos 

Osa y osezno (Ursus arctos) encaramados en un roble albar en un abrupto paraje en el valle de Degaña

La osa enseña a su osezno a desmochar las ramas del roble para alimentarse después en el suelo de las hojas, en una posición más segura


Al anochecer, la osa y su osezno se esconden en el rincón más inaccesible de su pequeño paraíso para encamarse hasta la mañana siguiente

Vista desde la cubeta de la laguna de la Isla del valle de Tablizas, sobre el que se asiente la Reserva Integral de Muniellos

Lagartija serrana (Iberolacerta cyreni), uno de los reptiles más abundantes de Muniellos. A pesar de que la vida se intuye desbordante en el bosque de Muniellos donde se ven continuamente rastros de un sinfín de especies incluyendo osos pardos y lobos, es difícil descubrir a sus habitantes a causa del impenetrable dosel forestal de la Reserva Integral

El agua es uno de los protagonistas estrellas de Muniellos

Dorada de línea corta (Thymelicus lineola) en la Mesa de Ocaña (Toledo) mariposa perteneciente a la familia de los hespéridos, que taxonómicamente se encuentra a caballo entre las mariposas diurnas y las nocturnas

Hembra de ícaro (Polyommatus icarus) en el Campo de Calatrava (Ciudad Real)

A pesar de la lejanía y la escasa calidad de la fotografía no quería dejar pasar la ocasión de colocar en este blog una foto de carraca (Coracias garrulus). En este paraje cercano a Pozuelo de Calatrava (Ciudad Real) observamos una pareja de esta ave amenazada

Cópula de lobas (Maniola jurtina) en el Campo de Calatrava (Ciudad Real). A la derecha se encuentra la hembra en la que destaca la línea zigzagueante de su ala posterior teñida de naranja

Canela estriada (Lampides boeticus) libando en una alfalfa en el Campo de Calatrava (Ciudad Real)

Hembra de ícaro (Polyommatus icarus) en las proximidades de Ciudad real

Atardecer en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel (Ciudad Real)


Martinete (Nycticorax nycticorax) en las Tablas de Daimiel

Las Tablas, un espejo al atardecer

Somormujo lavanco (Podiceps cristatus) en las Tablas de Daimiel

El Sol baña con sus últimos rayos el carrizo en las Tablas de Daimiel

Un bando de garcillas bueyeras (Bubulcus ibis) vuelan a un inmenso dormidero mixto de ardéidas con la luz crepuscular del ocaso

miércoles, 29 de abril de 2015

Parque Natural de las Sierras de Cardeña y Montoro


El Parque Natural de las SIerras de Cardeña y Montoro se encuentra en la provincia de Córdoba, en la solana de Sierra Morena, y es limítrofe al Parque Natural de la Sierra de Andújar en Jaén y al Parque Natural del Valle de Alcudia en Ciudad Real. Estos tres parques forman un triángulo de características únicas para la biodiversidad europea pues es el único enclave en el que coexisten lince ibérico, lobo y águila imperial. Nosotros no tuvimos suerte y no vimos a ninguna de estas tres especies pero a cambio disfrutamos de la plenitud primaveral de Sierra Morena. 

Flor de estepa ne gra o jara negra (Cistus salviifolius) en las proximidades de Venta del Charco


Ombligo de Venus (Umbilicus rupestris) creciendo sobre un murete de piedra

El escarabajo de sudario (Oxythyrea funesta) es una especie florícola que constituye un problema para las explotaciones vitivinícolas al atacar las flores de la parra impidiendo el desarrollo de las uvas

El nazareno (Muscari comosum) es una sorprendente flor de la famillia de las liliáceas

La olivilla o salvia amarga (Teucrium fruticans) es un arbusto mediterráneo muy termófilo, que en la península Ibérica se distribuye por el cálido suroeste andaluz y que apenas sobrepasa Sierra Morena en algunos valles resguardados. Estas plantas del norte de Córdoba y sur de Ciudad Real se encuentran en el límite de distribución septentrional de la especie en la Península. Las flores del género Teucrium son muy singulares pues solo conservan bien desarrollado uno de los cinco pétalos característicos de las labiadas, familia a la que pertenecen, si bien, éste alcanza un tamaño y colorido espectacular. 

La flor de la estepa blanca (Cistus albidus) es muy efímera, apenas dura unas horas pero su atractivo es irresistible para numerosos grupos de insectos polinizadores generalistas que pertenecen a varios órdenes diferentes: himenópteros, coleópteros, dípteros

Al contrario que esta orquídea (Orchis champagneuxii), cuyo diseño floral está diseñado específicamente para atraer a un reducido grupo de polinizadores concretos 

Escarabajo pelotero (Scarabeus semipunctatus) en Cardeña formando un bolo en una boñiga de caballo. Los escarabajos peloteros tienen un diseño altamente especializado para realizar su ciclo vital dependiente de excrementos de grandes herbívoros. Las patas posteriores son muy largas y finas y son las que dan forma al bolo mientras que las delanteras son cortas fuertes y aserradas y sujetan al animal mientras trabaja con las patas posteriores, cortan y amontonan el estiércol y sirven además para excavar galerías.

Dehesa de encinas cerca de Azuel. La dehesa es el ecosistema más abundante del parque natural ocupando alrededor del 40% de su superficie. Es una de las muchas especies de quercíneas de este espacio natural junto a la que conviven el alcornoque, la coscoja, el quejigo y el melojo.


lunes, 20 de abril de 2015

Bienvenido a casa... de nuevo


El ibis eremita (Geronticus eremita) es un ave sociable característica de ecosistemas subdesérticos que cría en colonias en acantilados o cortados. Se alimenta principalmente de invertebrados, sobre todo caracoles, saltamontes, lombrices, escorpiones y en ocasiones de pequeños vertebrados, como lagartijas, eslizones o anfibios. Las técnicas de caza que emplean los eremitas son bastante rústicas, rastreando el terreno en grupos y valiéndose del largo pico para buscar bajo las piedras o en estrechos recovecos y galerías.

Los ibis eremita comienzan a construir sus nidos al final de invierno, en inaccesibles cantiles o cortados y realizan las puestas en marzo o abril, generalmente de 2 a 4 pollos. Los pollos nacen tras un mes de incubación en el que participan ambos sexos, así como en el cuidado de los pollos, que abandonan el nido al mes y medio de nacer.


Pareja de ibis eremita realizando el display nupcial

Se trata de una especie de distribución circunmediterránea, es decir que originalmente nidificaba en diversos países ribereños del Mar Mediterráneo siendo un ave muy presente en multitud de representaciones artísticas de las primeras culturas de su cuenca, como la egipcia.

El ibis eremita es una de las especies más amenazadas de extinción del planeta que en los últimos siglos ha sufrido un declive vertiginoso, especialmente terrible en el siglo XX. Se cree que ya en el siglo XVI desapareció de la península Ibérica. En el año 1.900 se estima que sólo quedaban 10.000 ejemplares y un siglo después ya sólo quedaban apenas 400 entre Turquía y Marruecos. En 1989 se extinguió la población turca y en el año 2000 apenas permanecían 70 parejas en su medio natural, unos 250 ejemplares en 2 colonias en Marruecos, aunque en el año 2005 se encontraron 3 parejas reproductoras en Siria.  


Ibis eremita adulto en la colonia de la Barca de Vejer (Cádiz)

Las principales causas de su declive están vinculadas al deterioro de los hábitats esteparios y a la intensificación de la agricultura pues se piensa que se ha visto afectada sobre todo por el uso de pesticidas y por la pérdida de hábitats de alimentación, a lo que habría que sumar, desde luego, la persecución directa por el hombre.


Ibis eremita en el cortado en el que se encuentra actualmente la mayor colonia de nidificación en España

El Grupo Internacional de Expertos en el Ibis Eremita determinó en el año 1999 que era necesario emprender un programa de cría en cautividad para la especie y posterior reintroducción en su hábitat natural como medida necesaria para aumentar el área de distribución y el tamaño poblacional de los eremitas.

Al programa de cría en cautividad del ibis eremita se sumó el Zoobotánico de Jerez, que que por aquel entonces ya contaba con una colonia de más de 50 aves y más de 12 años de experiencia en la cría en cautividad de la especie. Allí se realizó la crianza de los jóvenes ibis a mano evitando la impronta humana y posteriormente se realizó un periodo de adaptación en un aviario ubicado en la costa gaditana, al sur de la sierra del Retín.

En 2004 se realizaron las primeras sueltas. Las aves liberadas comenzaron a realizar movimientos dispersivos, llegando incluso algunas a contactar con las colonias marroquíes. En el año 2008 se produjo, después de 500 años, la primera reproducción en libertad del ibis eremita en España, en el Tajo de Barbate en Cádiz. Los ibis volvieron a criar en años sucesivos en este enclave pero poco a poco, la reproducción se fue asentando en otro cortado del interior de la provincia, la Barca de Vejer, donde han llegado a nidificar hasta 23 parejas, aunque poco a poco van surgiendo nuevos enclaves.

Ibis eremita acopiando materia vegetal al nido

Datos procedentes del Proyecto Eremita. Más información http://www.zoobotanicojerez.com/index.php?id=1784

jueves, 18 de septiembre de 2014

Circo de Peñalara

El pasado 26 de agosto subí a vivaquear a la laguna de Peñalara, a 2.000 metros de altitud en el macizo montañoso de mayor altitud de la sierra de Guadarrama. La idea era observar y fotografiar aves del ámbito más alpino de la Comunidad de Madrid pero no tuve mucha fortuna debido a un incesante viento que azotaba las crestas rocosas de las cumbres y que arremolinaba las nubes en los riscos dejándolas aglutinarse y adoptar la forma oscura y peligrosa de una tormenta. Este hecho me hizo pasar una noche verdaderamente incómoda y llena de preocupación y por la mañana el viento barría las aves de mi vista. No obstante vivaquear en la montaña es una experiencia que siempre merece la pena. Las incomodidades y carencias que se viven en un vivac son una cura de humildad que te hacen apreciar mucho más las comodidades de las rutinas del día a día. La belleza de la naturaleza que se puede contemplar en el cielo estrellado o en la danza de las nubes y la luz cuando rompe el amanecer son tan fascinantes que hacen que pronto te olvides de esas comodidades.       

Persiguiendo a un bando enorme de ruidosos y huidizos zorzales charlos, me encontré esta gigantesca mantis religiosa de madera de pino silvestre oteando el circo de Peñalara


Cabras monteses en el circo de Peñalara. Cada vez son más frecuentes en Guadarrama pero no recuerdo haberlas visto nunca justo alrededor de la laguna. Mala suerte para las poblaciones de flora con un estado de conservación deficiente por la presión que ejercen en su pastoreo


Hepática blanca (Parnassia palustris), una vistosa especie que medra en las turberas que rodean la laguna de Peñalara


La laguna de Peñalara al amanecer. En el macizo de Peñalara se encuentran las mejores muestras de glaciarismo de la sierra de Guadarrama.



Espectacular cara norte de las Cabezas de Hierro, que forman parte de la Cuerda Larga y que cierran el valle del Lozoya por el Sur. En la fotografía se aprecian los grandes desniveles de la cabecera del valle donde nace el arroyo de la Angostura, principal afluente en el curso alto del río Lozoya.


Acentor común (Prunella modularis), una de las aves típicas de los piornales oromediterráneos de Guadarrama. Estas aves pronto comenzarán sus migraciones parciales a zonas de menor altitud y con mayor disponibilidad de recursos tróficos que las nevadas cumbres de Guadarrama.


Esta es una de las pocas collalbas grises (Oenanthe oenanthe) que pude atisbar en la lejanía. El plumaje postnupcial de los machos es mucho menos característico que el de los ejemplares con la librea nupcial pues adopta unos tonos mucho más crípticos. Al igual que los acentores comunes, las collalbas grises realizan migraciones otoñales pero en este caso de mucha mayor entidad, al ser una especie transahariana que pasará el invierno al sur del desierto del Sáhara.


Campanula herminii es la campanilla más abundante de los hábitats oromediterráneos del macizo de Peñalara, siendo muy característica de cervunales, turberas y piornales.


Llamativos pelos glandulares en los escaramujos de un rosal silvestre (Rosa villosa)


Detalle de la flor de un clavel silvestre (Dianthus deltoides)


Un hecho que me produjo una gran consternación fue ver en pleno Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama esta torre de alta tensión con una estructura terriblemente peligrosa para las aves pues está rematada en su parte superior de aisladores rígidos y puentes flojos que presentan un alto riesgo de electrocución para especies de gran envergadura.